Tal día como hoy, 13 de diciembre, fallecía en Torrelodones D. Antonio Maura y Montaner

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Fernando Villaverde Martín nos acerca otro interesante artículo cultural sobre acontecimientos históricos de Torrelodones. En esta oportunidad, se trata del fallecimiento de D. Antonio Maura, ocurrido en el Canto del Pico el día 13 de diciembre de 1925.

 

TAL DÍA COMO HOY HACE AÑOS EN TORRELODONES…
(Por Fernando Villaverde Martín)

D. Antonio Maura - Fuente: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:D._Antonio_Maura.jpgHace 92 años, tal día como hoy el 13 de diciembre de 1925, falleció en el Canto del Pico Antonio Maura y Montaner, político, varias veces presidente del consejo de Ministros durante el reinado de Alfonso XIII.

Revisando documentación para un próximo artículo, recordé que tenía varios datos sobre este hecho, uno de los tres sucesos que siempre se citan como ocurridos en el Canto del Pico, junto con la ubicación como puesto de mando en la Batalla de Brunete, y como residencia de Franco hasta su muerte.

Don Antonio Maura, (Palma de Mallorca 1853, Torrelodones 1925), pasaba algunas temporadas en la finca de El Pendolero, que era propiedad del matrimonio formado por don Gabriel Maura, primer duque de Maura, hijo de don Antonio, y de doña Julia de Herrera y de Herrera, su mujer, V Condesa de Mortera; el chalet se construyó en 1903, por la cercanía con el Canto del Pico, y por la amistad del Conde de las Almenas, visitaba frecuentemente a este, y en la tranquilidad del lugar, se dedicaba a pintar los paisajes que desde allí se divisaban; una de sus aficiones favoritas.

El día 13 de diciembre, un domingo frío, saliendo de Madrid se dirigió a Torrelodones acompañado de su hermano Don Francisco. Llegaron al Canto del Pico, donde le recibió como siempre, con alegría, Don José María de Palacio y Abarzuza (Conde de las Almenas). Allí paso el día entre agradable conversación y pintando en una terraza del palacete. En un momento determinado Maura comento que se le habían quedado los dedos fríos; y el conde le recomendó que entrara a calentarse, y que luego darían un paseo por el jardín que había cerca del palacete.

Cuando iba bajando las escaleras, de pronto Don Antonio dijo, “no veo bien”, el Conde le agarro del brazo para ayudarle a bajar los últimos peldaños, en ese momento Maura de desplomó, y el Conde sujetándole, empezó a pedir ayuda a sus servidores. Al poco tiempo subió el médico de Torrelodones, Carlos Picabea, que solo pudo dictaminar su muerte a causa de un derrame cerebral; a los 71 años, según consta en la partida de defunción existente en el Juzgado Municipal de Torrelodones. Se le enterró en el cementerio de San Isidro de Madrid.

En la Colonia hubo una calle dedicada a Don Antonio Maura. Posteriormente pasó a denominarse de Pablo Iglesias; y actualmente es la calle Jesusa Lara.

Al Conde de las Almenas le gustaban mucho las inscripciones, de las cuales podemos encontrar numerosos ejemplos, tanto en el Palacete como en varias rocas del jardín cercano. Con motivo de la muerte de don Antonio Maura, mandó hacer una inscripción en la escalera donde falleció, que más o menos decía así:

“Salgo yo apercibido y dispuesto como salió por aquí Don Antonio Maura para emprender su paseo a la Eternidad. Al acabar de bajar esta escalera, empezó a subir la de la Gloria. 13-XII-25.

…” Antonio Maura y su hermano Francisco salen de Madrid y siguen por la carretera de La Coruña hasta el “Canto del Pico”, y allí son recibidos, con mucha alegría, por el Conde de las Almenas. A través de esta casa se puede definir a su propietario; don José María de Palacio, como un gran señor y un artista refinado.

Lo que en Madrid, ese día, era un viento fino y frío, aquí en la altitud y la proximidad al Guadarrama, viene más fuerte y arrastrando finas agujas de hielo; pero la gran afición de Maura a la pintura, hace que busque un resguardo al sur de la Casa-palacio. A pesar de todo, los pies se quedan fríos, y el Conde manda se pongan unas tablas, para que no se apoyen sobre la frialdad de las rocas.

…”El Conde de la Almenas se subió al comedor, donde estaba leyendo el “Libro de la Sabiduría”; la chimenea, coronada por un sarcófago de alabastro, ardía creando un ambiente muy agradable, y de cuando en cuando, se asomaba la terraza y dialogaba unos momentos con Maura.

Sobre el mediodía a don Antonio Maura se le enfriaron las manos, y se agarrotaron los dedos.

¡Basta por hoy!, dijo fuertemente.

Al oírlo el Conde de las Almenas, suspendió su lectura en este versículo: “Las Almas de los justos están en manos de Dios, y no les tocará el tormento de la muerte”.

Don Antonio subió al encuentro del Conde; todo era normal, la misma palabra fácil y entonada y el mismo gesto firme y definido. “Voy a lavarme las manos, y daremos un paseo antes de almorzar” dijo al Conde.

Cuando salió de su habitación y en compañía de Almenas, se dirigieron por el pasillo a la escalerilla del vestíbulo excavado en la roca. Iban despacio; Don Antonio Maura, hablaba de su reciente lectura del “diario de un filósofo” del Conde de Keyserling.

Al llegar al pie de la escalera, empujó la cancela de hierro que cerraba. En aquel instante, al tiempo que se llevaba la mano a los ojos, se volvió hacia su amigo y buscando el apoyo de su brazo, exclamó: “Almenas no veo bien”.

El Conde sin darle importancia, pues el día estaba poco claro, miró por encima del hombro de su amigo y contesto “Solo falta un escalón para bajar”. Y, sin dar tiempo a nada, sintió doblegarse el cuerpo de Maura, y haciendo un gran esfuerzo trato de contener la caída, y sin apoyo de nadie consiguió recostarle sobre aquel último peldaño. Dio voces, acudieron los criados; se avisó al médico de Torrelodones, que por aquel entonces, el titular era don Carlos Picabea, que certificó la defunción como consecuencia de un derrame cerebral.”…

… “El asunto o motivo principal de la acuarela es la roca o Canto del Pico.”…

“El paisaje a la acuarela, que, don Antonio Maura, estaba pintando, cuando le sorprendió la muerte, y que quedó sin terminar, se lo regaló el Conde de las Almenas al hermano de don Antonio, Francisco, buen pintor y que vino a hacerse cargo del cadáver; el lienzo se lo llevó a Palma de Mallorca y hoy está en posesión de uno de sus herederos.”…

Datos recogidos de la Fundación Maura sobre la muerte de Don Antonio Maura en el Canto del Pico de Torrelodones:

Días después del fallecimiento, el martes 15 de diciembre de 1925, el periódico “ABC” se ocupaba ampliamente de la noticia publicando un extenso artículo entre las páginas de la 13 a la 17.

 

Adjunto los enlaces de dichas páginas del ABC:

 

Texto y fotos palacios: Fernando Villaverde Martín
Foto D. Antonio Maura: Public Domain

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