Tras denunciar al Concejal de Urbanismo de Torrelodones ante la G. Civil, un Centro Comercial sufre represalias

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el-zoco-torrelodonesLa eliminación de aparcamientos tras las actuaciones urbanísticas del equipo de gobierno de Vecinos por Torrelodones vuelve a ser el trasfondo de un litigio, que nuevamente tiene como protagonista al Concejal de Urbanismo y marido de la Alcaldesa de Torrelodones.

El edil esta vez se ha enfrentado a la Comunidad de Propietarios del Centro Comercial el Zoco que se encuentra en el Camino de Valladolid nº 33, a raíz de la colocación de una barrera para regular el acceso al parking privado del centro comercial.

Las “formas autoritarias” descritas en otras ocasiones por asociaciones de comerciantes, protectoras de animales, trabajadores municipales o urbanizaciones del municipio, se ven reflejadas también en este nuevo conflicto.

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El pasado viernes, el concejal de Urbanismo junto al aparejador municipal y dos policías municipales irrumpieron en la Peluquería Unisex Algas de el Zoco, cuya propietaria —Sonia— ostenta la presidencia de la comunidad de propietarios de ese centro comercial.

El concejal y su séquito, en una pequeña recepción contigua al salón de peluquería, empleando éste maneras que Sonia considera autoritarias, en presencia de los clientes ordenó dejar permanentemente abierta la barrera por «no tener licencia». Sonia considera que el centro sí cuenta autorización para la instalación de la barrera y se opuso a la orden que parecía arbitraria. Han presentado solicitudes, documentación que prueba que el aparcamiento es privado y han pagado las tasas preceptivas; todo ello seguido de un silencio administrativo de meses.

El lugar, las circunstancias, las formas y las frases empleadas por la autoridad municipal, podrían considerarse cuanto menos intimidatorias, sino amenazantes.

Sonia, que considera que la Ley está de su parte —la conoce bien, pues es licenciada en derecho y su marido abogado— no se ha dejado amedrentar, y decidió poner los hechos que ha considerado como posibles coacciones o amenazas, en conocimiento de la Benemérita.

Los hechos ocurrieron el pasado viernes; y el lunes de esta semana, desde los medios de comunicación municipales anunciaban que «El Ayuntamiento estudia demandar a la presidenta de la asociación El Zoco por denuncia falsa». Este modus operandi ya lo hemos visto. Como en otras oportunidades, la nota municipal comunicando la versión oficial de lo acontecido viene acompañada de lo que parecen ser “Informes técnicos” encargados ad-hoc y de urgencia a los funcionarios, para justificar a posteriori las decisiones arbitrariamente impuestas por el responsable político.

Las consecuencias de enfrentarse a este concejal de pueblo con aires imperiales no se han hecho esperar: Hoy miércoles, la asociación de empresarios Torrempresarial anunció con pesar y decepción la cancelación del evento “Torreprimavera” que se iba a llevar a cabo el 21 y 22 de abril en el Centro Comercial el Zoco. El motivo «es únicamente la retirada del apoyo económico al mismo, previamente asegurado por el Ayuntamiento», informan los empresarios. Las razones se han trasmitido verbalmente al presidente de Torrempresarial, y remiten «al comunicado y a los informes trasladados a través de la página web del Ayuntamiento», relacionados con la denuncia del concejal. «Razones que no nos satisfacen en absoluto», expresan desde el sitio web de Torrempresarial.

Esta retirada del apoyo económico al evento que se iba a celebrar dentro de pocos días en el Zoco, en nuestra opinión, no hace más que confirmar que la sensación de «coacciones y amenazas» denunciada, tenía fundamento.

 

Antecedentes

Desde hace décadas un cartel en el acceso al aparcamiento de El Zoco indica que las plazas son para uso exclusivo de los clientes de los locales. Sonia relata que a ellos no les molestaba que algunas personas aparcaran para ir al estanco, al veterinario o a otros establecimientos fuera de El Zoco durante un rato. No obstante, muchos utilizaban las plazas dejando su coche durante todo el día, y en ocasiones, durante varios días. «Esto nos ha traído muchos problemas. Aquí ha habido peleas que llegaron a las manos y hasta juicio, por una plaza de aparcamiento», comentó.

Con el agravamiento de los problemas de aparcamiento en el pueblo tras la eliminación de plazas sufridas por las actuaciones urbanísticas del gobierno municipal, la ocupación masiva del parking por usuarios ajenos al centro comercial se transformó en un trastorno para los clientes de El Zoco, que no podían aparcar.

 

Dos solicitudes para instalar una barrera sin respuesta del Ayuntamiento

instancia-ayto-torrelodones-6-2016De acuerdo a la documentación a la que ha accedido Torrelodones.info, los hechos sucedieron de la siguiente manera:

Con fecha 3 de junio de 2016, el Zoco solicitó formalmente al Ayuntamiento, regular el uso de las plazas de aparcamiento instalando una barrera automática (Ver instancia de solicitud presentada).

La solicitud fue acompañada de un plano expedido por el Ayuntamiento de la ubicación de las plazas, así como de un documento expedido por el Registro de la Propiedad de Torrelodones donde se describe la propiedad y en el que textualmente dice: «…en la zona común se encuentran ubicadas treinta y nueve plazas de aparcamiento de uso común para todos los locales comerciales del Zoco» (Ver documento Registro de la Propiedad).

Con fecha 17 de noviembre de 2016 el Zoco presentó una nueva instancia solicitando textualmente “licencia para colocar una barrera automática en el aparcamiento del centro comercial” (Ver instancia 17-11-2016). Acompañaron la solicitud de un presupuesto por la instalación de la barrera; así como del comprobante del ingreso del Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO); documento en el que consta que el Ayuntamiento ha calificado como un “Acto Comunicado” la instalación de una barrera en el aparcamiento del Zoco (Ver documento pago ICIO 17-11-2016).

Puesto que en el caso de los actos comunicados las obras pueden iniciarse transcurridos 15 días desde su comunicación, transcurridos varios meses sin obtener respuesta por parte del Ayuntamiento a las solicitudes,  parece razonable que los propietarios del Zoco consideraran el silencio administrativo en sentido positivo, con más razón, tratándose de una instalación que no requiere ningún estudio técnico.

Por tanto, consideraron estar ejerciendo sus legítimos derechos al pretender regular el acceso a su zona de aparcamiento privada, y considerándose autorizados por silencio administrativo, instalaron la barrera el día viernes, para que comenzara a funcionar de inmediato.

 

La visita del Concejal, el Técnico de Urbanismo y la Policía Municipal a la peluquería de Sonia

barrera-zocoAl parecer, enterados en el Ayuntamiento de la puesta en marcha de la barrera, en primer lugar se personó en la peluquería de la presidenta de la Comunidad el Aparejador Municipal, exigiendo que «se abriese ya» la barrera porque «no tenéis licencia».

Al alegar Sonia que sí tenían, «que habían pagado la tasa hacía meses y se habían acogido al silencio administrativo», según la presidenta del Zoco el técnico respondió: «tu tienes licencia para instalar la barrera, pero no para cerrarla». «¿Para qué me dan licencia para instalar algo que no voy a poder utilizar?», se preguntaba Sonia. El técnico le dijo que no iba a discutir con ella, añadiendo: «voy a llamar ahora mismo a la Policía, y verás si no levantas la barrera», según la propia Sonia.

La Policía llegó al momento y levantó un acta e hizo algunas fotografías. En el acta, hemos podido comprobar que no dice en ningún momento que deba levantarse la barrera.

Poco más tarde el Concejal de Urbanismo, el aparejador municipal, y dos policías municipales, se encontraban en la pequeña recepción de la peluquería.

«El problema son las formas y las maneras en la que vino este señor a mi negocio, con clientes delante», nos comentó Sonia, que considera que podría haberla citado en su despacho, en el lugar donde está la barrera, o en la calle.

En la denuncia presentada ante la Guardia Civil, constan algunas frases que proferidas por el técnico de urbanismo, del tipo: «ahora mismo levantas esa barrera, ya», o la sentencia del concejal, que le dice que suba la barrera porque carece de autorización y finalmente añade «y jamás te la vamos a dar».

No es necesario remitirnos a la denuncia para advertir el tono autoritario empleado, careciendo de argumentos legales. El propio “Informe Interno” de la Policía Local dice que «Que el Sr. Concejal de Urbanismo manifiesta que efectivamente no ha sido respondida dicha solicitud realizada el año pasado y asume toda la responsabilidad por dicho hecho pero que aún así, no se va a proceder a otorgar ninguna autorización para realizar dicha obra…». Solo le faltó añadir «porque lo digo yo» o alguna frase similar.

Esta situación seguramente continúe, y desde la presidencia de el Zoco, convencidos de que les ampara la Ley, están dispuestos a continuar hasta cualquier instancia legal.

Mientras tanto, posiblemente el Zoco comience a sufrir otros episodios —como la cancelación del evento Torreprimavera—, simplemente por no haberse doblegado a la voluntad de este concejal de pueblo, que amparado por su mujer, la Alcaldesa, parece tener aires de emperador. Una colectivo más que se suma al grupo de los marginados por no bailar el agua al mediático equipo de gobierno de Vecinos por Torrelodones, que ostenta la mayoría absoluta.

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